MI CORAZÓN ES TU SANTUARIO
El Colegio ha querido unirse al trienio de preparación al 2014 que sigue la Familia de Schoenstatt en todo el mundo, y por eso este curso 2011-2012 lo hemos dedicado a la figura del Padre Kentenich.
El lema que nos ha acompañado ha sido “MI SER Y MI VIDA TRANSFORMAN A LOS DEMÁS”, inspirado en una oración escrita por el Padre Kentenich en Dachau (“En ellos repercuten tu ser y tu vida”). El aspecto que hemos querido acentuar con este lema es la CORRESPONSABILIDAD.
Este próximo curso escolar va a estar dedicado al SANTUARIO. El santuario es un lugar especial de la presencia de Dios y de la Santísima Virgen, donde Ella actúa y nos quiere acoger, transformar y enviar. Es un lugar que Dios nos regala, en medio de nuestro mundo, para acrecentar y revitalizar nuestra fe y ayudarnos en nuestra vida como cristianos.
El Padre Kentenich invitaba siempre también a estar atentos a las “voces de Dios” y a las “voces del tiempo”, y consideramos también una “voz” que hay que escuchar, la proclamación que el Papa ha hecho del Año de la Fe, desde el 11 de octubre del 2012 (50 aniversario del comienzo del Concilio Vaticano II) hasta el 24 de noviembre del 2012, Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo. La Iglesia nos hace una invitación que nos sentimos con el deseo de acoger:
“Ese año será una ocasión propicia para que todos los fieles comprendan con mayor profundidad que el fundamento de la fe cristiana es «el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva». Fundada en el encuentro con Jesucristo resucitado, la fe podrá ser redescubierta integralmente y en todo su esplendor. «También en nuestros días la fe es un don que hay que volver a descubrir, cultivar y testimoniar. Que en esta celebración del Bautismo el Señor nos conceda a todos la gracia de vivir la belleza y la alegría de ser cristianos»
(Congregación para la Doctrina de la Fe. Nota con indicaciones Pastorales para el año de la fe. 6 de enero de 2012)
Por ello, desde el Departamento de Pastoral, el lema que proponemos para este curso 2012-2013 es
“MI CORAZÓN ES TU SANTUARIO”
Con este lema, haríamos un paralelismo, como en este curso:
“MI SER Y MI VIDA TRANSFORMAN A LOS DEMÁS” – AÑO DEL PADRE KENTENICH – AÑO DE LA RESPONSABILIDAD
“MI CORAZÓN ES TU SANTUARIO” – AÑO DEL SANTUARIO – AÑO DE LA FE
Los objetivos del lema serían los siguientes:
- Acercarnos a lo que es el Santuario de la Madre y Reina Tres Veces Admirable de Schoenstatt, como lugar de gracias y de especial presencia de Dios, donde María actúa en medio de nuestro mundo en nuestros corazones, y nos ayuda en nuestro camino de fe
El Santuario no es un lugar de gracias “sólo para los schoenstattianos”. María se ha establecido allí para regalar sus gracias a todos lo que quieran acogerlas, y tenemos la “obligación” de compartir este tesoro con la Iglesia.
A lo largo de este año queremos dar a conocer el Santuario y acercar a nuestros alumnos y a todas las personas que forman la familia del Colegio Monte Tabor, al santuario, en la certeza de que es un regalo que merece la pena ser compartido.
Por la Alianza de Amor con María renovamos nuestra consagración a Dios de nuestro bautismo. María quiere ayudarnos a revitalizar y fortalecer nuestra fe y quiere conducirnos a un encuentro personal con Cristo.
- Profundizar en la realidad de nuestro ser cristianos, “templos del Espíritu Santo”. Por el bautismo, Dios habita en nosotros y somos consagrados como templos del Espíritu Santo. Debemos conservar esa gracia recibida.
La fe es un don que recibimos por nuestro bautismo, pero es también una tarea. Debemos conservarla, cuidarla y hacerla crecer.
A través del lema, y en este “Año de la Fe” que la Iglesia proclama, queremos volver a “descubrir, cultivar y testimoniar” este don.
El lema “MI CORAZÓN ES TU SANTUARIO” trata de recoger estos dos objetivos/significados:
- Cada uno de nosotros somos un santuario, un lugar donde Dios habita.
- El “tu santuario”, nos recuerda que cada uno de nosotros somos propiedad de Dios y de la Santísima Virgen, somos un “lugar escogido”, de la presencia de Dios, y no cualquier lugar. Dios habita en mí.
Nos invita a la reflexión hacia mi propio yo y hacia los demás: ¿soy consciente de esta realidad tan grande? ¿me respeto a mí mismo, con esta dignidad tan excelsa con la que Dios me ha consagrado? ¿soy consciente también de que los demás son “santuarios” y les trato como se merecen?Y nos invita también a cultivar una mayor presencia de Dios en nuestro día a día.